Aspectos Religiosos
Recibio el nombre de Contrarreforma o Reforma Católica al
movimiento del catolicismo que se dio en el siglo XVI
y que se vio reflejada en las acciones de los religiosos en el Nuevo Mundo.
Se manifiesta básicamente en tres aspectos:
La reimplantación de los tribunales de la Inquisición
La creación de la Compañía de Jesús y
La reunión del Concilio Ecuménico de Trento
La Inquisición o Santo Oficio
Fue una institución creada por el Papa Gregorio IX en el siglo XIII para investigar y juzgar a los acusados de herejía o brujería. Su acción decayó a fines de la Edad Media como institución dependiente de Roma. Los Reyes Católicos la implantaron en España en los últimos años del siglo XV y le dieron el doble carácter de tribunal estatal y eclesiástico. Con ello buscaron detener la propagación del judaísmo y el islamismo en la Península. El Papa Paulo IV la restableció para el mundo católico en el siglo XVI con el fin específico de detener el avance del movimiento reformista.
El nombre de Inquisición se refiere a su carácter de tribunal que investiga, que inquiere, antes de juzgar y sentenciar. Estaba formando por clérigos. El proceso se iniciaba con la recepción de acusaciones, seguía una investigación sobre la validez de las mismas, se buscaba luego la confesión del reo para lo cual era válido emplear el tormento. La sentencia podía ser el perdón -si el reo abjuraba- o la muerte en la hoguera, que ejecutaban los representantes del Estado.

Tomas de Torquemada, Inquisidor General de Castilla y Aragon
La Compañía de Jesús
La Compañía de Jesús -congregación de
jesuitas- fue fundada por San Ignacio de Loyola
(Iñigo López de Recalde), soldado, peregrino, estudiante y finalmente
sacerdote, nacido en Guipúzcoa, España, quien vivió entre 1491 y 1556. El 15 de
agosto de 1534 fundó la Compañía de Jesús
con un grupo de condiscípulos de la Universidad. Dos años más tarde fue
reconocida oficialmente como orden religiosa por el Papa Paulo III.

Las normas disciplinarias
se encuentran en las Constituciones preparadas por el fundador. El nombre
de Compañía de Jesús alude al carácter
de los miembros: son soldados de Cristo. Como todo cuerpo militar, tiene un
lema: "A Mayor Gloria de Dios". conocido comúnmente con las siglas
A.M.D.G. Tiene un uniforme: el simple hábito negro. Y una norma netamente
militarista: la obediencia sin discusión al superior. Como el cuerpo del
ejército, está escalonada en sus autoridades: la comanda el General de la Orden
elegido de por vida por una Asamblea. Se divide en provincias en el mundo, pues
tiene carácter internacional.
A los votos de las demás órdenes monásticas
-pobreza, castidad y obediencia- los jesuitas agregan el de obediencia
al Papa. Con ello buscaron desligarse del nacionalismo en que era factible que
cayera toda orden y siguiera más al jefe del país que el Papado.
En América se dedicaron a la evangelización de
los indios. El establecimiento misional más importante en este continente fue el
llamado Imperio Guaraní del Paraguay.
El Concilio de Trento (1545-1563)
Gracias a la decisión de los papas Paulo III y
Paulo IV, a la insistencia del clero y fieles y a la colaboración de
los monarcas Carlos V,
emperador de Alemania y rey de España y Felipe II de España, se reunió
un concilio ecuménico en la ciudad italiana de Trento. (Recuérdese que en la
Edad Media se aspiraba a la reunión de un concilio verdaderamente universal). Al
concilio fueron invitados no sólo los teólogos católicos sino los representantes
de las doctrinas reformadas, pero éstos no asistieron. El concilio se reunió,
con prolongados intervalos, durante dieciocho años, debido a los problemas
políticos y guerras que tuvieron como marco a Europa para aquel período.
Bajo su sucesor, Pio IV, el
concilio de Trento terminó finalmente
el inmenso trabajo de la reforma.
Mientras Lutero decía que las
escrituras eran la única y verdadera autoridad de la doctrina, Trento decretaba
que la tradición de la iglesia era igualmente autorizada y reafirmaba para la
Iglesia el derecho exclusivo de interpretar las escrituras. Respecto a la
cuestión de la justificación por la fe, el
Concilio convino en que la fe es indispensable para la salvación, pero
refutó a Lutero recalcando que el hombre puede también merecerla con buenas
obras y participando en los sacramentos. También confirmó la eficacia de las
indulgencias concedidas por la Iglesia para la remisión de las penas merecidas
por el pecado.
La meta principal que se persiguió fue corregir todos aquellos errores y
tergiversaciones disciplinarias que habían dado causa a los reformadores para
que se levantaran contra la Iglesia. Las decisiones principales fueron las
siguientes:
1era La doctrina de la salvación: ésta se logra por la fe, por las buenas obras (limosnas, mortificaciones, confesión, comunión) y la oración. Con ellas se obtiene la gracia divina.
2da Las fuentes de fe: son la Biblia y la tradición. la Biblia puede ser leída pero no interpretada libremente sino según los dictados de los doctores de la Iglesia (teólogos). Fue establecida con Biblia auténtica la traducción hecha por San Jerónimo en el siglo V conocida con el nombre de "Vulgata".
3era Sacramentos: son medios de santificación. Se establecieron siete: bautismo, confirmación, penitencia, comunión, matrimonio, orden sacerdotal y extremaunción.
4ta En la Comunión se estableció como punto de fe la creencia en la transubstanciación del cuerpo y sangre de Cristo. El sacramento lo hacen bajo dos especies (pan y vino) los sacerdotes que celebran la misa y bajo sólo una (pan) los fieles.
5ta El matrimonio se estableció como sacramento indisoluble. Sólo la muerte puede separar a los esposos. Por ser sacramento es una vía de santificación, simbolización de la unión de Cristo con la Iglesia.
6ta Orden sacerdotal: debía cumplirse previo estudio en seminarios. El celibato se hizo voto para los sacerdotes. Se estableció, la jurisdicción obligatoria en los funcionarios: el párroco debía residir en su parroquia, el obispo en su diócesis, etc.
7ma Idioma de la Iglesia: obligatoriamente fue el latín, usado en los oficios religiosos.
8vo Control de la lectura de los fieles:
se creó la Institución del índice para señalar los libros. prohibidos por ser
perniciosos para los católicos y la Iglesia en sí.
De entre las decisiones del concilio, la de mas envergadura fue la definición de la autoridad y responsabilidad de los obispos. Ya no podrían en lo sucesivo recibir los impuestos de sus beneficios mientras disfrutaban de la buena vida de Roma. Sobre sus hombros se puso el peso de la reforma parroquial, con lo que se aseguró que la reforma llegaría a las capas más bajas. El concilio demostró la preocupación de la época por la instrucción, ordenando a todos los obispos establecieran en su diócesis un seminario teológico para la preparación de los sacerdotes, a fin de combatir la muy criticada ignorancia de los Clérigos, con esta previsora medida, el concilio se aseguró de que las reformas tan arduamente logradas en el último medio siglo se perpetuaran a través de una clerecía disciplinada y culta.
La Religiosidad en la Colonia
La sociedad colonial era rural y campesina, de modo que la forma de vida de la población estaba regida por los ciclos naturales. El mundo natural era considerado amenazante, terroríficamente poderoso e incontrolable, lo religioso ofrecía respuestas sobre el origen -sobrenatural- de los males que afectaban a la comunidad. Resultaba terrorífico en esta sociedad católica morir repentinamente sin los auxilios sacramentales en medio de una catástrofe, arriesgándose a perder el alma para la eternidad. Entonces los sentimientos de impotencia se experimentaban con más fuerza, y se acudía con afán a los poderes de la Divina Majestad por medio de rogativas, romerías o novenarios, dada la inoperancia de los remedios humanos. Las rogativas públicas, nacidas de las angustias y frustraciones de las sociedades agrarias por su incapacidad para dominar el medio, eran decretadas y organizadas por los cabildos en concierto con las autoridades eclesiásticas. Incluían novenario de misas cantadas con procesión general el último día.

San Emigdio, Protector contra los terremotos
Desde la fundación de la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellin, en 1675 hasta el año de 1717, se encuentran trece solicitudes de rogativas, el 54 % de ellas por motivos climáticos. Las rogativas se realizaban en una de las parroquias de la población y el último día, que solía ser domingo, se salía en procesión con las cofradías y órdenes religiosas liderando el fervor público. Los cabildos exigían del vecindario "contrición y arrepentimiento", con la advertencia de ser castigados los ausentes. Estos actos de fe religiosa manifiestan la certidumbre en los poderes divinos para restablecer el curso regular de la naturaleza.
Acudir a los santos como seguro espiritual suponía una religión al alcance de las personas para incidir en los asuntos más cotidianos y también sobre los más aterradores. Se acude al santo como ayuda mágico religiosa, por el gran sentimiento de impotencia y frustraciones que experimentan los hombres frente a una realidad amenazante y aplastante, como los desastres. A los santos se les adjudican sofisticados atributos, derivados de su historia particular, manifiesta en una "personalidad plástica individual":
La protección de San Cristóbal fue invocada contra las inundaciones. De similar celebridad gozaba San Roque, a quien se le construyó un templo en el barrio de Getsemaní, ante la presencia de la fiebre amarilla en Cartagena, a finales del siglo XVII. Por encima de las devociones locales, Santa Bárbara gozaba de gran popularidad entre muchos neogranadinos por su supuesto poder para apaciguar desastres. San Isidro Labrador, patrono de los agricultores, cuenta todavía hoy con gran aprecio entre los campesinos como protector de los cultivos.

San Cristobal Santa Barbara San Isidro
La Virgen María es la intercesora de mayor rango ante Dios, según la doctrina católica. Sus advocaciones son numerosas. Desde tiempos coloniales la Virgen de Chiquinquirá (de alcance nacional: Pio VII la declaró patrona de Colombia en 1829 y fue coronada canónicamente en 1919) y la del Carmen, despiertan gran devoción popular. Esta última y la del Buen Viaje inspiran el fervor de los conductores y marineros contra inundaciones, tormentas y encalladuras. De similar estatuto son la Virgen de los Dolores y Nuestra Señora de la Salud. Los santos permitieron a las poblaciones campesinas un recurso mágico-religioso para enfrentar y conferirle sentido a las duras condiciones de la vida en el campo, poniendo a su disposición los recursos de lo divino, para neutralizar la enfermedad y una naturaleza que se tornaba incontrolable y amenazante sobre lo humano.

Virgen de Chiquinquira Virgen del Carmen Virgen de los Dolores
El 2 de junio de 1817, en la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín, el cabildo mandó hacer rogativa por la sequía y las pestes que se presentaban, "siendo graves los perjuicios que resultan a los frutos por la seca que se advierte e igualmente la peste que amenaza una gran devastación y ruina del vecindario, por tanto pide se haga una rogativa a nuestra Patrona la Virgen de la Candelaria". Pedido que fue aprobado y "al efecto pedir la limosna que se acostumbra"...

Virgen de la Candelaria. España
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