Pacora
"Tierra de Matracas"

Se destacan como los más importantes fundadores entre otros al Presbítero José María Montoya , Cornelio y Antonio Marín Marín, José Miguel y Antonio María Pelaez, Marco Delgado, Vicente Huertas, Antonio y Faustino Ramírez, Nepomuceno, Pablo, Cosme y José Antonio Valencia, Rosendo y Gregorio Robledo, Antonio, Francisco, Manuel, Pedro y Gregorio Jaramillo, Baltazar y Jesús María Gutiérrez, Luis María y Manuel Salazar del Castillo, Ramón y Eusebio, María Cadavid, Julian y Dimas María Restrepo, Marcelo y Ramón María Martínez, Manuel Redondo, Vicente Osorio, Francisco y José María de la Cuesta, Eugenio y Francisco García, Joaquin y Antonio Bedoya, José Quintero, Bonifacio, Marcelo Cardona, José Vargas, Casimiro Londoño, Hermeregildo Arango, Aquilino y Felix González, Ramón Uribe, Luis Salazar, José y Blas Rodríguez, Antonio Hernandez, Antonio Mora, Vicente Vallejo, Francisco Jiménez, José Antonio y Juan de la Cruz Moreno, Buenaventura Velez, Jacinto Vargas, Ramón Ruiz, Manuel Franco, Miguel Alvarez, Polo Muñoz, Pascual Loaiza, Cayetano Tangarife, Manuel María Castaño, y Joaquin de los Ríos.
Los conquistadores españoles llegaron por primera vez al territorio de lo que
hoy es Pácora en abril de 1.540, cuando Jorge Robledo y sus acompañantes aliados
con aborígenes de las tribus de los Pícaras, cuyos dominios estaban a los largo
de los ríos Pozo y Cauca en territorio de lo que ahora es Filadelfia y Salamina,
y los Carrapas habitantes de algunos terrenos pertenecientes ahora al municipio
de Neira, presentaron combate en la Loma de Pozo a los indígenas de este
nombre: Pozos.
Cieza de León, historiador acompañante de Robledo narra en sus crónicas la
fiereza con que los valientes aborígenes en número aproximado de seis mil,
enfrentaron a los conquistadores y sus aliados, a los que estuvieron a punto de
derrotar. Sin embargo el empuje de la caballería, los perros y los arcabuces
españoles acabaron por derrotar a los indígenas, propinándoles cruel y
sangrienta cacería.
En este combate resultó herido Jorge Robledo lo que lo obligó a permanecer 20
días en el Alto de Pozo restableciéndose de las heridas y recibiendo a los jefes
de algunas tribus vecinas, los cuales al ver la suerte corrida por los hasta
entonces invencibles Pozos, decidieron llevarle cuantiosos presentes y someterse
en paz.
Partió Robledo a atacar a Pimaná gobernador de los Paucuras quienes lo
recibieron en son de paz; pasó luego a Arma donde sometió a los Armados y
considerando cumplida esta parte de su misión, y pacificada la región, determinó
en abril de 1.541 con su pequeño ejercito, emprender la conquista de la fértil y
extensa provincia de los Quimbayas.
Años más tarde, en 1.546 Robledo rebelde contra Belalcazar, es sorprendido en
el Alto de Pozo sin forma de defenderse. Luego de un consejo de guerra, en el
que como pruebas en su contra fueron presentadas unas cartas que había escrito
para enviar a España en las que contaba al juez Miguel Díaz de las actividades
indebidas de Belalcázar, fue condenado junto con sus compañeros Hernán Rodríguez
de Souza, Baltazar de Ledesma y Juan Marquez Sanabria a la pena de garrote y
decapitación.
Las tribus Pozos y Paucuras, tan numerosas en la época de la conquista fueron
prácticamente aniquiladas por los españoles, las enfermedades que estos
trajeron, los maltratos y duras jornadas como trabajadores de las minas y las
penurias que tuvieron que soportar como cargueros, bogueros y otros servicios.
La región entró en decadencia y Arma que fue ciudad Polo de desarrollo y centro
de gran actividad y prosperidad durante la conquista y la colonia, perdió toda
su magnitud y cuando el Oidor Mon y Velarde la visitó en 1.788 encontró solo 77
familias acosadas por enfermedades y penurias económicas.
Sin embargo, la llegada de un buen número de colonos antioqueños trajo nueva
vitalidad y los hizo mirar hacia las montañas cercanas, de climas más benignos y
fértiles tierras. Fue así como habitantes de Arma Viejo, luego de que por orden
del Virreinato fuera trasladada la ciudad con su escudo de armas y reliquias
parroquiales a Rionegro, y con el decreto emanado de la prefectura mediante el
cual se ordenaba la erradicación de la población, fundaron a Aguadas en 1.814 y
a Pácora poco tiempo después en un sitio ubicado entre lo que hoy son las
veredas de la Mica y los Morros de donde fue trasladada al sitio que actualmente
ocupa.
FUNDACION: En mayo de 1.830 se decretó la supresión de la parroquia de la
antigua Arma y su anexión a Aguadas, o sea, que sus habitantes se debían
trasladar pero estos, prefirieron avanzar hasta un sitio cercano a la cabecera
de la quebrada que llamaban de Paucura e hicieron la nueva fundación.
Para la nueva fundación se trasladaron 1.172 habitantes, quedando solo 540 en
Arma. Fueron trasladadas algunas imágenes y ornamentos como una célebre Matraca
con goznes de oro.
El día 6 de diciembre de 1.831 del doctor Francisco Montoya, prefecto del
departamento decretó el traslado de la población de Arma al nuevo lugar
escogido y que se procediera a la construcción de la iglesia, la escuela, la
cárcel y que se diera cuenta al Consejo de Rionegro para que hiciera cumplir su
decreto a todos los interesados.
Es digna de mención la visita hecha por el Sabio Caldas durante unos días de
1.813, al paso de Bufú sobre el río Cauca con el fin de hacer fortificaciones
que fueron ordenadas por don Juan del Corral.
El sacerdote
José María Montoya, tomó posesión del curato de Pácora en el año de 1.832; luego
vinieron los presbíteros Cecilio Gallego, Juan Francisco Suarez, Pablo José
Quiceno y Lucas Arango. La más honda huella que un sacerdote haya dejado en los
pacoreños fue la del padre Silverio Adriano Gómez, quien gobernó el rebaño
católico por espacio de 42 años.
El bello templo
de la ciudad de Pácora, se inició en el año de 1.873, cuando don Rosendo Robledo
donó los terrenos para su construcción. Los planos originales fueron elaborados
por el ingeniero inglés William Martín.
Fue el padre Silverio Adriano
Gómez, quien trajo a Pácora las
famosas campanas,
que según Gonzalo y Alfonso Gutiérrez fueron elaboradas en París (se componen de una aleación
de oro, bronce y plata)..
Estos mismos señores, autores del libro “Apuntes de la Historia de Pácora”,
reseñan hasta 1,942, una docena de sacerdotes nacidos en este municipio, lo que
indica que a la fecha de hoy, por lo menos una treintena de vocaciones ha
alcanzado su meta. Aquí cabe resaltar al Beato Esteban Maya Gutierrez, el
primer caldense que llega a la gloria de los altares.
Sus platos típicos son el arequipe y el bizcochuelo de fabricación casera.
Está situado a 1.825 metros sobre el nivlel del mar y posee una temperatura promedio de 18°C. Pácora está a 108 kilómetros de Manizales y cuenta con una población de 21.172 habitantes.

La letra de este himno fue compuesta por el Sacerdote Alfredo Botero Maya, y la
música por Alfredo Londoño Hurtado.
Saludamoste Pácora augusta
con amor y alabanza filial,
nuestros labios enuncian
las glorias
de la noble ciudad
maternal
Dios te quiso en la cumbre
del Ande
como flor que se empina
hacia El,
mil estrellas alumbran tu
cielo
blancas nubes te forran
dosel
Eres noble, blazonan tu
estirpe
los emblemas del pueblo
español,
la prosapia genial
castellana
es tu fuego, tu antorcha,
tu sol.
Eres fuerte, de Antioquía
la Grande
heredaste viril corazón
la sublime epopeya del
hacha
la bravura te dio del león.
Eres bella
magnolia de gracia
tus mujeres parecen marfil
cantan ellas un himno a la
vida
amoroso, jovial, juvenil
Eres buena, tu místico
templo
simboliza tu gran ideal
solariegas virtudes
cristianas
aprestigian tu fe
proverbial.
Serás grande por dios y la
Patria
los laureles te harán
inmortal
que a medida que pasen los
siglos
repercuta tu marcha
triunfal
PERSONAJES
Benjamín Angel Maya, Escritor de renombre; Clarita Angel Angel, Poetisa; Juan
Gregorio Isaza, Médico Destacadísimo y el sacerdote Salvador Osorio.
Guillermo Botero Gutiérrez, el caldense con más obra en lugares públicos y
privados de Manizales; Bernardo Arias, pintor quien residió por mucho tiempo en
Francia; Fabio Arias (Ari), caricaturista del diario La Patria de Manizales;
Enrique Monsalve, pintor; Oscar Alvarez Henao, flautista de renombre nacional;
los músicos Alfredo Londoño, Paulino Arango, Sebastian Arango, Julio Arias,
Justiniano Delgado y Cristóbal Gil.
Albeiro Valencia Llano, el más destacado Historiador caldense de los últimos
años, autor de las siguientes obras: Manizales en la Dinámica Colonizadora,
Colonización, Fundaciones y Conflictos Agrarios, Vida Cotidiana y Desarrollo
Regional en la Colonización Antioqueña.
Hector Fabio Angel, poeta, autor del libro “Divagaciones en Torno a un Nombre”
Hector López López, historiador y ensayista, autor de las siguientes obras:
Plantas Medicinales de Caldas, Historia de la Universidad de la Salle, Santa
Apolonia Patrona de los Dentistas.
Información de contacto: misraicespaisas@yahoo.com